No hay ninguna maldición,” todos somos amados por Dios, buenos y malos

No hay ninguna maldición,” todos somos amados por Dios, buenos y malos

“No hay ninguna maldición sobre nuestras vidas”, ya que “todos somos amados por Dios, buenos y malos.” Es la falta de amor la fuente de la conducta de tantos aparentemente inexplicable ” Cuando el que no se siente ser, no se siente querido, es un adolescente; entonces es cuando puede nacer la violencia. Detrás de tantas formas de odio social y de vandalismo, se esconde con frecuencia un corazón que no ha sido reconocido.”

“Hijos amados, certeza de la esperanza” (cf. Lc 15, 20-24a) fue el tema del cual el Papa Francisco habló en una audiencia general dividido en dos partes, ya que antes de ir a la plaza de San Pedro, el Papa saludó los enfermos reunidos en el Aula Pablo VI, para protegerlos del calor.

El discurso de Francisco partió de la afirmación que “Ninguno de nosotros puede vivir sin amor. Y una de las más feas esclavitudes en la que podemos caer es la de creer que el amor se merece. Seguramente gran parte de la angustia del hombre contemporáneo deriva de esto: creer que si no somos fuertes, atrayentes y bellos, nadie se ocupará de nosotros. ¿Es la vía de la “meritocracia” no? Tantas personas hoy día buscan una visibilidad sólo para colmar el vacío interior: como si fuéramos personas eternamente necesitadas de ser confirmados. Pero ¿imagináis un mundo donde todos mendigan la atención de los demás, y nadie está dispuesto a amar gratuitamente a otra persona? Imaginad un mundo así…un mundo sin la gratuidad del querer bien….Parece un mundo humano, pero en realidad está enfermo. Tantos narcisismos del ser humano, nacen de un sentimiento de soledad. Y también de orfandad. Detrás de tantos comportamientos aparentemente inexplicables se esconde una pregunta: ¿puede ser que yo no merezca ser llamado por mi nombre; o lo que es lo mismo, no merezca ser amado? Porque el amor siempre te llama por tu nombre”

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