Cómo aprovechar el bicarbonato de sodio para tu belleza

A veces los ingredientes más sencillos que tenemos en casa funcionan mejor que los que compramos en una tienda y, de paso, son mucho más económicos. Esta vez les quiero hablar del bicarbonato de sodio, que tiene unos usos cosméticos fabulosos y, lo que te sobra, lo puedes usar para limpiar la cocina y la grifería de acero inoxidable y verás lo limpio y brillante que te quedará todo.

Mezcla un poco de bicarbonato con agua y unas gotas de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) hasta formar una pasta. Luego, con la ayuda de un cepillo de dientes (diferente al que usas para limpiártelos), aplícala en toda tu dentadura de forma uniforme. Déjala reposar por entre 5 y 10 minutos y posteriormente cepilla tus dientes como lo harías normalmente con crema dental y abundante agua.

Como máximo, hazlo una sola vez a la semana, ya que algunos especialistas advierten que puede ocasionar sensibilidad. Otra alternativa es mezclar el bicarbonato con zumo de limón, tiene mejor sabor y no es tan invasivo. 

¿Tienes el cabello un poco sucio y no tienes tiempo de lavarlo? Aplica un poco de bicarbonato cerca de tus raíces (no en el cuero cabelludo porque si no siempre se verá una capa blanca), déjalo actuar por unos 5 minutos y luego sacúdelo y péinalo. Sé que existen productos muy buenos de marca, pero éste método funciona igual y hasta mejor que muchos, y no gastas ni la mitad.

Mezcla bicarbonato con un poco de zumo de limón y aplícalo en la zona de tu cuerpo que quieras aclarar, como por ejemplo, tus axilas.

Déjalo actuar por unos 20 a 30 minutos y luego enjuaga bien. Eso sí, nunca lo hagas inmediatamente después de la depilación, y recuerda que para ver grandes resultados debes ser constante (mínimo un día sí, un día no, hasta ver cambios).

Sobre todo las mujeres que tienen piel grasa o con acné disfrutarán los beneficios de usarlo como un exfoliante natural. Sólo pon un poco de bicarbonato en la palma de tu mano y agrégale unas gotas de agua (o un poco de miel) hasta tener una textura “cremosa” que te permita frotarlo en la piel de tu rostro con movimientos circulares.

Verás cómo se remueven las células muertas y tendrás una tez más luminosa. Igual puedes hacerlo con las cutículas de tus uñas, sólo que en este caso, el agua debe estar ligeramente caliente.

¿Sudas mucho y los desodorantes de farmacia no te funcionan siempre? Mezcla un poquito de bicarbonato con un chorrito de agua y tendrás una especie de pasta que, aunque no es muy estética, te eliminará cualquier mal olor.

También hay recetas más elaboradas que puedes conseguir en Internet (que incluyen otros ingredientes como aceites vegetales) que tienen una aplicación más parecida a la del desodorante normal por su tipo de consistencia.

El bicarbonato es muy bueno para calmar la comezón y/o hinchazón producida por la picada de un insecto. Sólo debes hacer una pasta con un poquito de agua o con aceite de coco y aplicarla por un par de minutos.

Esta mezcla también funciona muy bien si tienes una pequeña erupción porque es desinfectante (aunque si persiste o es muy grave, por supuesto que debes consultar a tu médico).

¿Te ha pasado que te compraste un par de zapatillas que de repente comenzaron a generar un mal olor que parece que un animal murió allí dentro? No tienes que botarlas ni dejarlas de usar. Toma un par de calcetines viejos y rellénalos con bicarbonato de sodio. Luego, coloca uno dentro de cada zapato y déjalos reposar durante toda la noche. ¡Adiós, hedor!

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