El día de las especulaciones en la Casa Real Británica

Tras hacerse público que todo el personal de la Reina de Inglaterra había sido llamado, durante la mañana de hoy 4 de mayo, de vuelta al Palacio de Buckingham para una reunión de emergencia, se ha especulado mucho en la prensa y en los medios sociales sobre lo que podría estar sucediendo tras las paredes de palacio.

Muchos pensaron lo peor y creyeron que el marido de la Reina, el príncipe Felipe, de 95 años, duque de Edimburgo, había fallecido (una publicación británica de hecho llegó a anunciar su muerte); otros pensaron que el Palacio iba a ser totalmente reformado, y unos pocos amantes de los animales creyeron preocupados que el último y querido corgi de la Reina había muerto.

Afortunadamente, no hubo ninguna muerte ni ningún costoso plan de restauración. Lo cierto es que la Reina ha anunciado a su personal que su marido ─o su “roca”, como se ha referido a él en otras ocasiones─ ha tomado la decisión de retirarse de los compromisos públicos a partir del próximo otoño.

Y la Reina, que ha jurado continuar sirviendo mientras esté con vida, le ha manifestado su total apoyo. La traducción del comunicado emitido por el Palacio de Buckingham dice:

Su Alteza Real el duque de Edimburgo ha decidido que ya no participará en compromisos públicos a partir de otoño de este año. El duque cuenta con el total apoyo de la Reina en esta decisión. […]
El duque de Edimburgo es patrón, presidente o miembro de más de 780 organizaciones, a las que seguirá vinculado, aunque dejará de tener un papel activo asistiendo a compromisos.

Y justo una hora después del anuncio, la pareja era vista camino del servicio de una iglesia en el Palacio de Saint James, ambos con un aspecto notablemente bueno.

Desde su matrimonio en 1947, el príncipe Felipe ha acumulado la impresionante cantidad de 22.000 compromisos en solitario y ha pronunciado más de 5.000 discursos, y todo sin contar todas las veces que ha acompañado a su esposa en las visitas reales al extranjero ni los miles de eventos reales a los que han asistido juntos en Reino Unido.

Aunque como consorte siempre ha estado a la sombra de la Reina, logró forjarse una carrera real propia, como patrón de miles de organizaciones benéficas y con iniciativas populares como el Premio Duque de Edimburgo, presente ahora en 144 naciones fomentando la autosuperación en adolescentes y jóvenes adultos.

Es posible que el lema del Duque, “Dios es mi ayuda”, esté detrás de sus impresionantes logros, además de cómo a sus 95 años ha seguido sorprendiendo por su estoicismo y el cumplimiento de su deber.

Cabe destacar que la declaración también aclara que la Reina, de 91 años, continuará cumpliendo con sus compromisos reales como de costumbre.

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