¿Qué sucede con la alimentación de las personas mayores?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) define al adulto mayor como las personas mayores de 65 años en adelante que se encuentran en una etapa donde se presentan deficiencias funcionales, como resultado de cambios biológicos, psicológicos y sociales, condicionados por aspectos genéticos, estilos de vida y factores ambientales.

Varios estudios demuestran que la mayoría de los adultos mayores consumen una alimentación deficiente, especialmente en energía, proteínas, calcio, zinc, vitamina A, vitamina C y fibra.  Por esta razón se considera a los adultos mayores un grupo vulnerable (de alto riesgo nutricional), donde una adecuada alimentación podría contribuir a una mejor calidad de vida.

Además, en esta etapa aparecen con frecuencia problemas económicos, funcionales y psicosociales que influyen negativamente en el estado nutricional del adulto mayor, aun en países con mayor grado de desarrollo.

A pesar que sabemos que el adulto mayor necesita menos energía porque en esta etapa de la vida disminuye su metabolismo y su actividad física, sigue necesitando los mismos nutrientes que cuando era joven.

Principales cambios que ocurren en el organismo al llegar a la etapa de la vejez.

¿En qué debe consistir su alimentación?

Lo más importante es que sea equilibrada, es decir, que esté acorde a las necesidades de energía, proteínas, grasas, vitaminas y minerales de una persona adulta mayor.

Las proteínas, grasas y carbohidratos se deben consumir de forma equilibrada, ya que suelen producirse modificaciones en el funcionamiento digestivo. Esto lleva a que muchas veces el adulto elimine de su dieta ciertos grupos de alimentos (como carnes, pastas, panes) porque le resultan difíciles de digerir. Sin embargo, no es conveniente que se excluyan estos alimentos de la dieta sino, que se busquen alternativas para aumentar su digestibilidad.

Es importante que los alimentos sean ricos en vitaminas y minerales porque en esta etapa hay un descenso de vitaminas C y D, y minerales como el calcio. Es decir que, se debe reforzar el consumo de alimentos fuente como frutas, hortalizas y jugos naturales.

Por último, se deben hacer, al menos tres comidas en el día para lograr un balance de los nutrientes necesarios a lo largo del mismo.

Algunos consejos a la hora de alimentarse:

Es de gran relevancia la alimentación de nuestros adultos mayores, pero siempre recuerda que no hay que exigirles, sino buscar la manera de que ese momento sea especial para ellos.

Pero más importante aún, es disfrutar con ellos e integrarlos al seno familiar, demostrándoles cariño y seguridad, sobre todo a la hora de ingerir sus alimentos.

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