Papa Francisco en Egipto: “Vuestros sufrimientos son nuestros sufrimientos”

Papa Francisco finalizó su primera jornada en Egipto con una conmovedora y emocionante visita a Su Santidad el Papa Tawadros II. Ambos tuvieron un coloquio privado donde se entregaron diversos obsequios. Francisco le regaló un icono de la madre de Dios de la ternura y una escultura de San Francisco.

En su visita al Patriarca en Egipto Papa Francisco no podía olvidar el horror que los cristianos coptos vivieron el Domingo de Ramos en el que al menos 28 personas murieron y unas 70 resultaron heridas por la explosión de una bomba artesanal en la iglesia copta de San Jorge de Tanta, ciudad situada a 120 kilómetros al norte de El Cairo.

Papa Francisco recordó: “Nuestro martirologio es uno, y vuestros sufrimientos son también nuestros sufrimientos”, mostrando que “la sangre inocente de fieles indefensos ha sido derramada cruelmente: su sangre inocente nos une”.

En su mensaje también quiso valorar el testimonio de paz y perdón que ofrecen: “esforcémonos en oponernos a la violencia predicando y sembrando el bien, haciendo crecer la concordia y manteniendo la unidad, rezando para que los muchos sacrificios abran el camino a un futuro de comunión plena entre nosotros y de paz para todos”.

La relación entre ambos es cercana y fructífera y el Papa quiere mostrar la “alegría de continuar fraternalmente nuestro camino ecuménico”, recordando como poco a poco se van acercando las posiciones de la sede de Marcos y la de Pedro: “juntos hemos confesado que pertenecemos a Jesús y que él es nuestro todo”.

Papa Francisco quiso además mostrar que este ecumenismo, que va creciendo, no sólo es un ecumenismo de gestos, sino que también se va dando en el día a día: “Coptos ortodoxos y Católicos podemos hablar cada vez más esta lengua común de la caridad: antes de comenzar un proyecto para hacer el bien, sería hermoso preguntarnos si podemos hacerlo con nuestros hermanos y hermanas que comparten la fe en Jesús”.

En su intervención destacó la santidad de Egipto y no sólo por sus mártires, sino por ejemplo por el monaquismo o cómo Dios bajó al Sinaí o “encontró refugio cuando era niño”.

“Santidad, querido Hermano: que el mismo Señor nos conceda hoy seguir caminando juntos, como peregrinos de comunión y anunciadores de paz”, finalizó el Papa pidiendo a la Virgen Theotokos, “que en este camino nos lleve de la mano”.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.