“Misión Imposible” y “El agente de CIPOL” ”Operación UNCLE”: De la TV al cine
Probablemente Ian Fleming, Leslie Charteris (El Santo) o Bruce Geller no llegaron a imaginar siquiera que más de medio siglo después de dar a luz a sus creaciones para el mundo de la literatura de consumo o de la televisión para masas sería el cine quien acogería en la gran pantalla a sus creaciones, bien actualizadas o lo que quizá les hubiera sorprendido más, ambientadas aún en la misma época en la que nacieron.Ha querido la casualidad que en apenas 15 días este verano hayamos tenido la oportunidad de comparar dos vertientes de esta continuación de lo que un día se popularizó en la pantalla y hoy llega a los cines a reunir a esa gran familia que décadas atrás, atomizada en los núcleos tradicionales, se reunía ante el televisor semanalmente para asistir a la entrega semanal de la intriga de espionaje aún heredera de la Guerra Fría.
La archifamosa melodía compuesta por Lalo Schiffrin, inseparable de la llamada a la acción que supone una mecha ardiendo, continúa imprimendo vértigo desde la quinta entrega cinematográfica de la saga Misión: Imposible, que vuelve a demostrar el acierto de encargar en cada ocasión a un director diferente el dirigir ese circo de múltiples pistas de funcionamiento simultáneo.
El primer acierto fue actualizar la ambientación ubicando la acción en la era contemporánea (lo que permite huir del clásico recurso “ruso malo, chino peor, árabe terrorista”), la segunda permitir que directores tan carismáticos como Brian De Palma, John Woo, J.J. Abrams, Brad Bird o un prometedor profesional, Cristopher McQuarrie, quien demostró buena sintonía tanto con la acción y la intriga como con Tom Cruise, alma mater de la saga, en la reciente Jack Reacher.
La fórmula de la saga se mantiene vigente a pesar de los distintos y en ocasiones distantes enfoques de los directores que han pasado por ella y aunque con la anterior entrega parecía que Tom Cruise iba a ceder el testigo a Jeremy Renner (quien también ha estado a punto de recibir el testigo en otra saga cercana, la de Jason Bourne) los amantes de estas películas pueden albergar la confiada esperanza de que aún quedan unas cuantas entregas en la recámara.
Bruce Geller, padre de la serie original, pudo disfrutar el éxito de su creación pero su temprana muerte en 1978, antes de cumplir 50 años, le ha impedido conocer la excelente segunda vida que en el cine tiene ahora el agente Ethan Hunt cuando decide aceptar una misión tras autodestruirse el dispositivo que se la notifica.
Ian Fleming, autor del legendario personaje James Bond, es también el padre de los personajes de la película estrenada en España cinematográficamente bajo el bastante discutible título Operación U.N.C.L.E., que ni identifica adecuadamente el producto ni mucho menos busca relacionarlo con El agente de C.I.P.O.L., que es como se tituló en los años 60 la serie original, con lo que se pierde la oportunidad de recuperar el nunca desdeñable interés por los productos vintage.
La película sí ambienta en esta ocasion la acción en los mismos años 60 del original, con lo que queda plenamente enmarcada la trama en el escenario de la Guerra Fría y se justifica la coalición contra natura y la mutua desconfianza de un agente de la CIA y un agente del KGB obligados a colaborar pese a las evidentes reticencias.
Queda para otra ocasión la reflexión sobre que mutando las siglas hoy esa colaboración seguiría igual de vigente en su insólita naturaleza y en las mutuas reticencias de los participantes, aunque probablemente habría que cambiar la amenaza de un ingenio nuclear por el de un virus capaz de acabar con Internet, que debe ser a lo que más temería hoy la población.
This entry passed through the Full-Text RSS service - if this is your content and you're reading it on someone else's site, please read the FAQ at fivefilters.org/content-only/faq.php#publishers.
Envíe un comentario