Toqué fondo, pero ahora miro al cielo
Pero hoy todos vuelven a aplaudir, pues en las últimas horas ha logrado una verdadera hazaña: convertirse en el primer ecuatoriano en conseguir una medalla de bronce para su país en 200 metros del Mundial de Doha.
La mirada de Álex así lo demuestra y se ha transformado en símbolo de superación personal, pues hasta hace poco todo parecía perdido. Hoy Álex mira al cielo. Para ello fueron muy importantes en su vida las personas (¿”ángeles custodios” para Álex) que lo convencieron de volver a la pista.
“Tuve muchos problemas personales. Eso quedó atrás. Estoy escribiendo ahora una nueva historia. Hay que seguir trabajando. Fueron problemas con mucha gente, también problemas míos, que hicieron que me retirara. Pero luego regresé, ayudado por mis compañeras. Gracias a Dios todo está saliendo bien”, había expresado Quiñónez a la agencia AFP en una nota antes de llegar a participar en Catar y recordar los duros momentos .
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