Puerto Rico: Y todo comenzó con un chat

Y todo comenzó con lo que sido calificado como un “escandaloso chat”, la publicación de conversaciones, tomadas de la aplicación de mensajería Telgram, entre el gobernador y ministros entre 2018 y 2019 con intercambios de burlas, insultos a mujeres, homosexuales, obesos, enfermos y hasta muertos del famoso huracán María, entre otras cosas, algo que acontece también en medio de investigaciones sobre corrupción a cargo del FBI.
La reacción, luego de la difusión realizada por el Centro de Periodismo de Investigación de Puerto Rico, no se hizo esperar y la gente tomó las calles durante varios días como señal de protesta.
Obispos piden la renuncia del gobernador
Incluso, la propia Conferencia Episcopal Puertorriqueña, a través de la comisión permanente, emitió un duro comunicado al respecto y pide la renuncia del gobernador :
“El Señor Gobernador y allegados a la Rama Ejecutiva, han abusado el derecho básico del respecto y la protección de la dignidad humana (CC1905). Así el Señor Gobernador, ha herido despiadadamente un principio básico de todo gobierno para poder funcionar efectivamente bajo la ley, en particular, bajo la libertad. Su forma de conducirse en la Rama Ejecutiva ha injuriado a personas y grupos particulares con palabras y acciones que van contra el principio básico de la gobernanza en el bien común y el respeto a toda persona humana (CC1905)”, expresa el comunicado.
“Los medios electrónicos son tecnologías nuevas que se usan y comparten en este espacio sagrado de gobernanza para ejecutar, buscando mayor rapidez y eficacia”, prosiguen.
“Usted ha abusado al corromper y atacar a personas y grupos de nuevos vivir democrático desde su espacio sagrado de ejecución en el poder de la Rama Ejecutiva que ya no puede seguir ejerciendo. Invitamos a pastores en las comunidades parroquiales y pueblo de Dios a intensificar la oración por nuestros líderes y por la realidad de vida en el País. También, recordamos que toda expresión pública debe hacerse siempre en la mayor concordia fraterna y respeto por los demás”, concluyen.
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