Ideas para un cumple infantil sin gluten

En la vida social de los niños con celiaquía suelen plantearse dificultades. Llevar una vianda a un cumpleaños o solo ir de picnic les puede hacer sentir distintos a los demás.

La celiaquía es una enfermedad autoinmune y sistémica, por lo que afecta a todo el organismo y está provocada por una intolerancia permanente al gluten. Al consumir algo con gluten esta intolerancia provoca una serie de reacciones en el sistema inmune que lesionan las vellosidades intestinales.

El único tratamiento eficaz para la celiaquía es la dieta estricta sin gluten, que es una proteína que se encuentra en el trigo, cebada, centeno y posiblemente avena (TACC), por lo que estos alimentos y productos que lo contengan están contraindicados.

Por lo tanto, es muy importante la educación nutricional y la comunicación ya que quienes padecen esta enfermedad deben poco a poco aprender a comer y a cocinar de una forma diferente, con una alimentación variada y equilibrada.

Pero a veces el control de la alimentación de estos niños puede resultar un poco difícil, principalmente cuando salen de casa, van al cole, tiene un cumple o picnic ya que se pueden ver expuestos a muchos alimentos que no pueden comer.

Por ello, es necesario no aislar a estos niños del resto, tratarlos de forma normal y hablar con sus profesores para que lo tengan en cuenta cuando haya alguna actividad que involucre alimentos.

Además, siempre que haya encuentros entre familiares y amigos es una buena oportunidad para poder explicar la importancia de esta alimentación y qué ocurre cuando hay transgresiones.

Algunos consejos básicos a tener en cuenta a la hora de preparar alimentos para celíacos:

Sugerencias de preparaciones para el cumple sin gluten:

Palomitas de maíz, frutos secos y frutas desecadas: pueden ser aperitivos dulces y salados que les gustan mucho a los niños. Se pueden preparar en casa, que es más seguro, o comprar revisando el etiquetado que sea sin TACC.

Mini-pizzetas: del sabor que gusten, jamón y queso, aceitunas, o la clásica con mozzarella. Aquí lo más especial es la masa, que se debe elaborar con harina de maíz en lugar de harina de trigo y la mozzarella es segura pero por las dudas leer la etiqueta.

Croquetas de jamón sin gluten, pollo o queso mozzarella: esta es una de las comidas preferidas de los niños. Se pueden preparar, por ejemplo, con una salsa bechamel con almidón de maíz y leche, rellenos permitidos y luego para rebozar con un pan rallado sin gluten.

Jugos y helados naturales: son seguros para celíacos y además aportan vitaminas, agua y fibra. Se pueden hacer en vasos con alguna decoración para llamar su atención. Prepararlos de distintos sabores (manzana, ananá y zanahoria o mandarina y manzana), y los helados de fresa, limón, sandía, entre otros.

Muffins o cupcakes: son imprescindibles en la mesa de la torta. Unos muy originales, sanos, ricos y con aporte de vitamina A son los muffins de zanahoria. Tienen la particularidad de que el sabor de este vegetal pasa desapercibido. Se pueden elaborar con harina de arroz y almidón de maíz.

Brocheta de frutas: Una idea saludable, fresca, con fibra y vitaminas que va a gustar a grandes y chicos. Se pueden poner fresas, kiwi, banana, mandarina y para hacerlas aún más atractivas bañarlas en chocolate apto para celíacos.

Y para terminar no puede faltar el pastel de cumpleaños para que toda salga de maravilla y los niños disfruten por igual. A continuación, te dejo una receta de una preparación esponjosa de chocolate para que puedas practicar en familia.

250 ml de fresas o frutillas, frambuesas o cualquier fruto rojo

Papel manteca o aluminio para forrar un molde redondo de 24 cm.

Precalentar el horno a 180º C y forrar el molde con el papel aluminio o manteca.

Picar o rallar el chocolate. Derretir la manteca en el microondas y verterla sobre el chocolate picado. Mezclar. Dejar que tome temperatura ambiente y agregar las yemas de a una por vez y mezclar. Luego agregar las cucharadas de azúcar de a una y mezclar.

Por otro lado batir las claras a punto nieve con una pizca de sal. Incorporar, con movimientos envolventes, las claras batidas a la preparación de chocolate. Colocar la preparación en el molde forrado y cocinar a temperatura moderada unos 15 o 20 minutos. La torta se infla como un soufflé y es normal que cuando la saque del horno se achate.

Dejar que tome temperatura ambiente y luego enfriar en heladera durante media hora.

Mientras tanto batir la crema de leche con el azúcar y la esencia de vainilla hasta punto Chantilly. Colocar los frutos cortados y lavados en un recipiente y espolvorear con azúcar, colocar en la heladera hasta que comiencen a largar sus jugos. Decorar.

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