¿Luchando con una decisión? Esta es tu oración

Constantemente hay situaciones en nuestra vida que necesitan discernimiento. ¿Qué trabajo debería aceptar? ¿Qué casa debería comprar? ¿Debería casarme con mi novio? ¿Dios me está llamando al sacerdocio? ¿Cuántos hijos nos llama Dios a tener? La lista es interminable y hay otras muchas grandes preguntas en ella. Montones de decisiones menores, más abundantes, que hemos de hacer todos los días también son difíciles.

La Iglesia siempre ha sugerido recurrir a la Santísima Virgen María cuando encontramos desafíos de este tipo. En la antigua Letanía de Loreto descubrimos que a María se le llama “Trono de la Sabiduría”, ya que se le considera una de las criaturas más sabias de la obra de Dios. Además, en esa misma letanía, el papa León XIII añadió el título “Madre del Buen Consejo”, después de un milagroso giro de acontecimientos fuera de Roma.

Según la Enciclopedia Católica, durante el “mandato de Pablo II (1464-71) [se cuenta] que el cuadro de Nuestra Señora, al principio llamado La Madonna del Paradiso y ahora más conocido como Madonna del Buon Consiglio, apareció en Genazzano, una ciudad a unas 25 millas al sur de Roma, el día de san Marcos, el 25 de abril, 1467, en la antigua iglesia de Santa María (…). El mismo icono venerado (…) se observó que colgaba suspendido en el aire sin el más mínimo sostén aparente; además, la tradición dice que uno podía pasar un hilo alrededor de la imagen sin tocarla. De inmediato aumentó la devoción a Nuestra Señora de Santa María; grupos de peregrinos empezaron a visitar el lugar; mientras tanto, se sucedían los milagros, cada vez más abundantes, por lo cual dos días después del acontecimiento se abrió un registro de los mismos, y continúan hasta ahora en el santuario”.

La milagrosa imagen continúa allí hasta el día de hoy, aunque la mayoría de la iglesia fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial. Se continúan atribuyendo milagros a Nuestra Señora del Buen Consejo, tanto en el santuario como por todo el mundo.

La fiesta de Nuestra Señora del Buen Consejo es el 26 de abril.

La misma Santísima Virgen María tuvo que tomar muchas decisiones difíciles durante su vida. Por ejemplo, no hay más que mencionar la Anunciación, cuando el ángel Gabriel acudió a ella para anunciarle que sería la madre del Hijo de Dios. Nadie le obligó a hacerlo y ella decidió libremente aceptar la voluntad de Dios. ¡Qué pequeñas parecen nuestras decisiones en comparación a las suyas!

En honor a Nuestra Señora del Buen Consejo, el papa Pío XII compuso una poderosa oración que evoca su intercesión ante los que afrontan decisiones difíciles. Si necesitas un poco más de ayuda celestial para tomar una elección, prueba con esta oración:

Virgen Santa, movido/a por la dolorosa incertidumbre que experimentamos en la búsqueda y adquisición de la verdad y el bien, nos arrojamos a tus pies y te invocamos bajo el dulce título de Madre del Buen Consejo. Te imploramos: ven en nuestro auxilio, durante nuestra estancia terrenal, en estos momentos en que la pareja de la oscuridad del error y el mal trazan nuestra ruina descarriando las mentes y los corazones.

Trono de la Sabiduría y Estrella del Mar, ilumina a las víctimas de la duda y del error de modo que no puedan ser seducidas por el mal que se disfraza como bueno; fortalécelas contra la hostilidad y las fuerzas de corrupción de la pasión y del pecado.

Madre del Buen Consejo, obténnos de tu Divino Hijo el amor a la virtud y la fuerza para elegir, en situaciones dudosas y difíciles, el camino acorde a nuestra salvación.

Sostenidos por tu mano haremos este viaje de tránsito terrenal sin daño a lo largo del sendero enseñado por la palabra y el ejemplo de Jesús nuestro Salvador, tras el Sol de la Verdad y la Justicia en libertad y seguridad a través del campo de batalla de la vida bajo la dirección de tu maternal Estrella, hasta que finalmente lleguemos al puerto de salvación para disfrutar contigo la paz eterna y pura. Amén.

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