Así se anuncia el Adviento
Este es tiempo de espera y anhelo,
de ilusión, de salir a los cruces y caminos.
Es un tiempo de ojos abiertos,
de miradas largas como el horizonte
y de pasos ligeros por calles y plazas.
Este es tiempo de salas de espera,
de viajes que llegan con sorpresa ,
de sueños buenos que se realizan
y de embarazos llenos de vida.
Este es tiempo de pregones y sobresaltos,
y de todos los amantes de la utopía
que van en pos de la estrella que brilla.
Este es tiempo de luces, candiles y velas.
de huellas en el cielo y la tierra
y, también, en el corazón de las personas.
Este es tiempo de pobres y emigrantes,
de los desahuciados de sus casas
que se empapan y mojan en la calle
y de todos los que no tienen nombre.
Este es tiempo de quienes no llegan y rezan,
de hogares que se renuevan y mantienen,
de los que disciernen serenamente
Este es tiempo de andar por oteros y valles
de de cantar por las cárceles que se abren
de ceñirse coronas de servicio y dignidad,
y de madurar como las hojas que vuelan .
Este es tiempo de Isaías y Juan Bautista,
de María y de José, sin pesadillas,
y pasando en vela sus horas nazarenas.
Es tiempo que gesta las promesas.
¡Este es tiempo de buenas noticias!

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