Maduro busca dividir a los obispos venezolanos y al Papa

Los intentos por parte del gobierno de crear fricciones entre sectores de la Iglesia no son nuevos en Venezuela. En los tres últimos lustros, el sector oficialista distante de la Conferencia Episcopal Venezolana, CEV, ha intentado estrategias divisorias en el seno eclesial sin éxito. Con el tema del diálogo busca nuevos intentos, pero se ha encontrado con la férrea voz y la petrina comunión de los pastores católicos.

“Los Obispos Venezolanos estamos firmemente unidos con el Santo Padre Francisco, estamos en plena comunión con el nuncio apostólico monseñor Aldo Giordano, y coincidimos en los aspectos más importantes que tienen que ver con la vida nacional”.

Así lo ratificó el cardenal Jorge Urosa Savino a través de un escrito distribuido este 28 de febrero desde la Oficina de Información de la Arquidiócesis de Caracas.

De esta manera, el purpurado coloca en su justo lugar al Gobierno de Nicolás Maduro que, en los últimos días, ha intentado colocar en la opinión pública la supuesta división entre la Iglesia venezolana y el nuncio apostólico, designado por el papa Francisco para atender en el país lo relacionado con el diálogo entre el gobierno y la oposición.

Gobierno insiste en apartar a la CEV

Primero fue su encuentro en Miraflores con monseñor Giordano, aunque esto no pasó de ser un trámite diplomático para el responsable de la Nunciatura en Venezuela. Luego, el sacerdote jesuita venezolano, Numa Molina, visitó el Vaticano y desde allí asumiendo funciones de mensajero papal, hizo conocer supuestas palabras del obispo de Roma de las que se hizo eco Maduro en una cadena televisiva.

“El mensaje del Papa es que cuente Venezuela con sus oraciones y mandó sus bendiciones”, dijo el mandatario. El papa Francisco ratifica su apoyo irrestricto al diálogo nacional por la paz entre los venezolanos y venezolanas”, añadió.

La visita del sacerdote a la Santa Sede desveló la estrategia de Maduro que a la distancia manipula la palabra del Santo Padre llamando para “un diálogo nacional” a líderes de diversas religiones y creencias, así como a “cristianos de base”. Pero mientras Maduro reconoce la autoridad del Papa, su desprecio a los miembros de la CEV es evidente.

Respecto a las conversaciones entre las partes en conflicto, el cardenal Urosa recordó que “el 30 de octubre publicamos un comunicado llamando, insistentemente, con mucha fuerza, tanto al gobierno como a lo oposición a entablar el diálogo para tratar de resolver la gran crisis que está viviendo Venezuela y que cada día es peor”.

El arzobispo explicó que en la sesión del 11 y 12 de noviembre del año pasado, el diálogo llegó a un punto casi muerto. “Por eso el cardenal secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolín, que fue Nuncio en Venezuela, envió una carta tanto al gobierno como a la representación de la MUD, en la cual decía que no se había avanzado y que no era satisfactorio el resultado”.

Recordó los cuatro puntos del acuerdo, incumplidos por el Gobierno: la liberación de los presos políticos, la resolución de la crisis de alimentos y de salud, la restitución de la autonomía y de las facultades a la Asamblea Nacional y la ruta electoral.

“Nosotros en ese sentido estamos plenamente de acuerdo con el cardenal Parolín que además es el vocero más calificado de la Iglesia para hablar sobre esto porque él es el segundo en el gobierno del Estado Vaticano”, dijo en la nota difundida.

Para el cardenal Urosa el gobierno también intenta hacerles ver como enemigos. “Nosotros, los obispos, no somos adversarios del gobierno, por eso ellos quieren distinguir el Vaticano por un lado y la Conferencia Episcopal o los Obispos Venezolanos por otra”, expresó.

También objetó los ataques al papa Francisco, vertidos públicamente por algunos sectores políticos de Venezuela. “El ataque al Papa es absolutamente injusto, yo lo he dicho desde hace tiempo porque yo veía que eso venia: el fracaso o el éxito del diálogo depende de las partes involucradas en el diálogo no depende de los facilitadores”.

Rechazó que al secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolín, con motivo de la carta del primero de diciembre, recibiera “injusto ataque violentísimo y agresivísimo por parte del diputado Diosdado Cabello”.

Expresó su solidaridad y hermandad en relación al trabajo del nuncio Aldo Giordano. “Ha sido muy claro: la Iglesia está abierta a ayudar, la iglesia y el Vaticano están dispuestos a acompañar el diálogo, pero eso depende de que las partes lo pidan y de que decidan continuar o no continuar el diálogo”.

Urosa ratificó que los obispos venezolanos creen que debería continuarse con el diálogo para resolver problemas. “No un diálogo para distraer la atención ni para impedir o retrasar la solución de los problemas que son cada vez peores…Por ahí va la cosa”, dijo. Sin embargo, acotó: “Pareciera que el gobierno se ha burlado del Vaticano y se ha burlado de la Iglesia”.

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