¿Eres introvertido? Cómo adquirir confianza en situaciones sociales

Cuando empecé la universidad, me planteé un ambicioso objetivo personal: no ser tímida. Me prometí que iba a ser extrovertida, que conocería a gente nueva y tendría estupendas conversaciones antes y después de las clases. Estaba cansada de que, durante el instituto, a menudo me iba de las fiestas mortificándome por sentirme cansada de tanta gente o por haber evitado hablar con la mayoría.

No fue hasta mediados del primer semestre cuando empecé a aprender sobre las personalidades introvertidas. En mi clase de liderazgo, vimos un vídeo de Susan Cain en una charla para TED Talks, The Power of Introverts [el poder de los introvertidos]. Susan, una artista de Los Ángeles, decía: “Tenéis que entender qué es la introversión. Es diferente de la timidez. La timidez es sobre el miedo al juicio social. La introversión es más sobre cómo respondéis a los estímulos, incluyendo los estímulos sociales”.

Entonces me di cuenta de que yo era introvertida. Es una palabra que puede significar muchas cosas, pero ninguna mala. Por ejemplo, soy una persona callada hasta que llegas a conocerme mejor. Pero ser introvertido no significa necesariamente ser tímido. Ser introvertido no significa sufrir de algún tipo de fobia social. Más bien, significa que los introvertidos responden a las situaciones sociales de forma diferente que los extrovertidos.

Si te identificas como introvertido o introvertida, sabe que no hay nada malo con tu personalidad. Es normal que podamos sentirnos cansados después de grandes reuniones sociales o que disfrutemos de nuestro tiempo a solas. No hay nada de malo con necesitar un tiempo de soledad para recargar pilas. Es normal si prefieres escuchar a hablar en las conversaciones.

En cuanto me di cuenta de que ser introvertida no era un problema, mi vida social cambió increíblemente. Gané muchísima más confianza sobre quién era yo y qué necesitaba como individuo en situaciones sociales.

Pero resulta que la introversión es más complicada de lo que pensaba en un principio. Un estudio reciente de los psicólogos Jennifer Grimes, Jonathan Cheek y Julie Norem revela que hay cuatro tipos de introvertidos. Aprender qué tipo de introvertida era yo me ayudó a entender más sobre mi personalidad, además de sobre las personalidades de los introvertidos a mi alrededor. Así que, si eres introvertido, te recomiendo echar un vistazo a estos cuatro tipos para comprobar con cuál te identificas más:

Rompiendo todos los estereotipos sobre introvertidos, encontramos que los introvertidos sociales no son tímidos en situaciones sociales. Así que las fiestas a las que yo fui durante el instituto probablemente no hubieran puesto de los nervios a un introvertido social. Para afinar más, este tipo de introvertidos sabe que les va mejor en situaciones sociales con grupos pequeños de amigos, en vez de en grupos grandes. Algunos días, el introvertido social preferirá quedarse en casa y hacer cosas a solas. Y no hay nada de malo en ello.

Consejo para ganar confianza: Si eres un introvertido social, invierte tu tiempo en un grupo de amigos pequeño. Además, no te sientas culpable si alguna noche decides no apuntarte a un plan y disfrutar de tu intimidad. Recargas energías cuando no estás rodeado de mucha gente, así que no dudes en tomarte una noche tranquila en vez de invitar a casa a toda la pandilla.

¿Alguna vez te han dicho que vas por ahí con la cabeza en las nubes? Entonces quizás seas un introvertido meditabundo. Este nivel de introversión no se define según el tamaño del grupo de gente con el que estés cómodo. Más bien, los introvertidos meditabundos son característicos por ser introspectivos y pensativos, por andar perdidos frecuentemente en su propio mundo.

Consejo para ganar confianza: Si eres un introvertido meditabundo, establece un tiempo cada día para poder abstraerte tranquilamente sin distracciones. Llevar un diario también puede ser una forma de que desenmarañes y tomes nota de esos pensamientos que te surgen a lo largo del día.

Los introvertidos nerviosos pueden sentirse incómodos en cualquier tipo de grupo. Después de una reunión social, a veces repasan todo el encuentro y piensan las cosas que podrían haber hecho de forma diferente, mejor o, simplemente, no tan incómodas.

Consejo para ganar confianza: Si eres un introvertido nervioso, acompáñate de un buen amigo cuando vayas a eventos sociales. Cuando sientas nervios sobre cómo te están interpretando los demás, busca tranquilidad y apoyo en tu amigo. A menudo damos demasiadas vueltas a cómo nos perciben los demás; muchos ni siquiera perciben las pequeñas cosas que pueden tener ocupadas la mente de un introvertido nervioso durante días. Un amigo cercano puede ser una gran ayuda para calmar este estrés.

Por último, a los introvertidos comedidos se les da muy bien pensar antes de hablar. Se toman su tiempo para revisar todos los aspectos de una situación y se percatan de todos los detalles. Por esto mismo, es posible que tarden un poco más en tomar una decisión, así que las situaciones espontáneas no son su punto fuerte.

Consejo para ganar confianza: Si eres un introvertido comedido, asegúrate de que encuentras tu tiempo extra para tomar decisiones, por pequeñas que sean, como decidir qué vas a cenar. Si te tomas el tiempo que necesites para decidir algo no te sentirás tan estresado sobre esa decisión a largo plazo.

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